No creo en el arte, solo creo en la supervivencia. / I don´t believe in art, I just believe in survival.

miércoles, 3 de julio de 2019

El vello de mi hijo


En la antártida hay tanto silencio que
puedo escuchar crecer el vello de mi
hijo en su bigote en sus piernas en
sus axilas Cada pelo me recuerda la
madre que fui huyendo de los parques
me hacían llorar los empujones de
las hormigas con trenzas y pasadores
y pienso que le robé algo el sol quizá
la arena pero hablamos tanto ese
idioma que era nuestro los largos
baños Ahora oigo crecer su vello
y pone una distancia entre nosotros
me mira desde arriba y dice luego
vengo me voy a acostar ya no tiene
miedo por las noches y viene a mi
cama y le toco el brazo suave Es acaso
ya un adulto que se esconde cuando
se viste porque se asusta de lo que
está pasando como yo que me quedo
en la antártida pues no sé qué me pasa

martes, 4 de junio de 2019

La antártida


La antártida es un suicidio el exilio del
monstruo hecho de pesadillas del que
la gente huye y golpea sin fuerzas su
cuenco de comida mientras anda sobre
el hielo descalzo Sangran sus costuras
salpican recuerdos de una piscina de un
anillo perdido en un avión de un edredón
rojo Lo hecho no se puede deshacer
Acuéstate acuéstate* Ya solo queda la
antártida con el cuello desgastado de
una anciana las manos asustadas de quien
no miente y arrastra los pies esquivando
a las hormigas Hace tanto frío que no es
posible parar de temblar nunca también
de miedo porque te arranquen el hijo y
quede la herida sus helados en la nevera
la cama entreabierta El aire congelado
te aprieta la garganta con sus dedos te
empuja contra la pared y te eleva carne
muerta que cae en la terraza La antártida
es un suicidio en el sigues con vida Lo hecho
no se puede deshacer Acuéstate acuéstate

*Macbeth

martes, 30 de abril de 2019

La hija que nunca tuve


Sigo los pasos de la hija que
nunca tuve por el hielo No
puedo verle la cara porque
no ha nacido Sé su nombre
La llamo bajito y ella me
escucha Le digo que estoy
loca que camino en verano
sobre el asfalto para quemarme
los pies y manchármelos de
negro Que miro al techo y
veo a seres de ceniza que están
muertos y me piden ayuda Que
necesito volver al vientre de
mi madre de vez en cuando
Que me dan miedo los árboles y
las fábricas maravillosas Le
pido perdón pero siento cómo
me está dando las gracias

miércoles, 13 de marzo de 2019

Restos


Los restos de comida en la mesa los
trozos de carne en la servilleta de
papel son la única vida en esta cárcel
color crema con una nevera pequeña
y una cama enorme Yo duermo para
encontrarme con la joven celta que
baila recién casada al borde del mar
con su vestido blanco y flores en el
pelo Ella habita en mi mente en uno
de sus pasillos Bajo las escaleras cojo
un vaso de madera bebo vino vivo la
vida de mi antepasada porque esta es
sin mar sin baile sin palabras y sin
detergente Aquí el pasillo da a un baño
gris con el lavabo repugnante que nadie
moja Soy la joven atrapada en un 
bloque de ladrillos con ventanas verdes 
no soy esposa nadie ata sus manos con 
mis manos y sonríe Estoy encarcelada 
en el tiempo de la madre Mi hijo come 
y deja restos de carne en la servilleta 
de papel sobre la mesa negra esa es 
toda la vida que hay y es carne muerta

jueves, 14 de febrero de 2019

Ya no

Nadie dijo no y mis manos siguen
buscando tus huesos desde el lago
helado imaginan el dedo que recorre el
camino óseo como si estuvieras durmiendo
mientras canto bajito me acerco tanto
a tu cuerpo que ya no es humano y
beso tierras lejanas lamo tu nervio
óptico para que veas como yo el verde
de las praderas Aquí hace frío y me 
invento que te follo como un animal
despojado de su piel colgada en tu
armario junto a mi falda de novia muerta
Nadie dijo no y yo sigo espiando a los
ancianos en la casa en la que manchamos
la sábana de chocolate y pintamos
un cuadro Hace frío amor. Nunca te 
dije amor Ni cuando no había muebles
ni en las áreas de descanso Ahora en 
el blanco espero sin prisa tu nuca para
acercar tanto a mí tus ojos que las 
lágrimas sean el mismo lago que me
lleve a la antártida y meta allí los pies
los días de niebla o de lluvia y ya no

jueves, 7 de febrero de 2019

Clavel de la antártida





No hay hormigas en la antártida. Más de 20.000 especies pueblan casi toda la superficie terrestre. Y ni una en la antártida. No toleran las condiciones adversas. Hace tanto frío. Está tan oscuro. La estrella frágil de hermosos colores, sola, lejos de los surcos marcados por las caminatas repetidas de los insectos obedientes, nada. Mueve sus tentáculos en busca del clavel que florece entre el hielo. Quiere comer junto a él en la mesa frente al lago. Que le hable de la democracia en Grecia y mirarle ya desde abajo. La estrella teme el día en que su clavel no vuelva silbando a la antártida. Que se convierta en hormiga y luche o muera en una silla. Que tenga que comprar el hielo. Que entre en un camino ya pisado durante siglos. Mi hermoso clavel que crece entre las montañas blancas.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Hoy me he levantando oliendo

Hoy me he levantado oliendo
a aceituna verde el sudor de
las pesadillas que no recuerdo
los sueños que me roban los
pongo en mi mano como granos
de trigo de colores y los trago
y los trago y me tragan y la
ducha colgada es el patíbulo
de la horca cuando estoy despierta

jueves, 15 de noviembre de 2018

Está tan oscuro

Está tan oscuro aquí en la antártida que no
se puede mirar la amapola tantos días a ciegas
andando sin hacer ruido para que no escuchen
el llanto y no se ve el azul de las venas
¿queda sangre o es solo los recuerdos de
alguien que habita el mundo de las hormigas?
La hembra abisal no camina se quedó sin
extremidades el día que se hizo de noche su
cuerpo es blando para soportar altas presiones
el recibo del gas, el olor a tabaco de la ropa
tendida, el amor a los cuchillos, el ruido de
las hormigas que corren horrorizadas por
el frío de la antártida La hembra estéril cierra
los ojos por no hacer uso de lo innecesario 

martes, 16 de octubre de 2018

Está tan oscuro II

Está tan oscuro en la antártida ¡MAMÁ! ven
a sacarme de la nieve en la que estoy enterrada
con mis peluches para que pueda abrazar a mi
hijo Él camina por el musgo con los pies descalzos
no le alcanza el hielo yo soy un pescado muerto
en lecho del supermercado no parpadeo y veo con
horror pasar hormigas ¡MAMÁ! llévame a nadar
al bosque sola para que nadie se asuste del monstruo
quiero cortar troncos con la rabia de quien abre un
yogur después de una pelea quiero sudar como quien
huye de la sombra del enemigo por calle en la
que alguien pasea un perro Está tan oscuro, mamá,
solo quiero tener hambre, mamá, enciende la luna
por lo menos que pueda ver dónde está la amapola
así podré ir a acariciarle el pelo y a mirarla a los ojos

lunes, 1 de octubre de 2018

Aquí en la antártida

Aquí en la antártida la niña es un fósil
de un árbol que se parte en trozos y ve
en sus anillos que vivió millones de años
necesita descansar del ruido de quien
mastica porque ya anduvo entre los
dinosaurios cuando en la antártida había
ríos Ahora coloca en la nevera siempre en
deshielo los purés naranjas que le preparan
Los turistas no pueden comer en la antártida
sus restos afectan el habitat descolocan los
tenedores o los cojines hablan alto tal vez
de las hormigas La niña-fósil teme caer
de unas manos que la amen hacerse añicos

lunes, 10 de septiembre de 2018

Me subo al olivo

Me subo al olivo sí me
subo al olivo descalza
siento la corteza y ya no
hay pateras concursos
televisivos máscaras
caseras antigás para los
niños que esperan
el bombardeo Me subo
al olivo las hormigas
pasan por encima de mis
dedos y no me reconocen
yo sé a quién amo las
muertes que se me harían
insoportables Me subo al
olivo sí me subo al olivo
no hay rentas mínimas ni
bonos sociales eléctricos
las pastillas caen de mis
bolsillos y se pierden entre
las hojas yo soy una hoja
pequeña de olivo solo tengo
sed y hambre solo quiero
sol y agua caeré en cualquier
momento y volverán a golpear
las cápsulas en todos los rincones

martes, 10 de julio de 2018

Reseña de La inutilidad de los miércoles en Viento sur


Para refrescar el verano que se nos viene encima como una losa, Viento sur saca un número bien cargado. Entre los múltiples e interesantes artículos de esta revista maravillosa, comprometida y sin ánimo de lucro, se cuelan seis poemas de La inutilidad de los miércoles en la sección "Voces miradas", todo un honor. Estos van encabezados por una máninifica reseña de Alberto García-Teresa (una garantía por su inteligencia saber mirar la poesía) que yo le agradecería en el alma si la tuviese, pero lo hago visceralmente. Y le mando un beso grande y os beso a todxs, como siempre. Aquí abajo tenéis reseña, a quien interese.


martes, 3 de julio de 2018

Votos a la Luna de la niña insomne

Amor, las luces de las ventanas se apagan y la niña insomne comienza su labor de proteger a los cuerpos que respiran en sus camas. Es un trabajo imposible por eso tiene heridas en el cuero cabelludo y coloca sus peluches siempre en el mismo orden, si no estallará la guerra, la bombona de butano, la muerte súbita. Amor, tú estás conmigo dibujando figuras geométricas en el patio interior donde roncan los ancianos. Solas. Tú y yo. Contra un mundo paralizado y vulnerable. Podrían salir los guerreros del gran caballo y cortarles la garganta. Tantas noches hemos pasado unidas. Tantas noches de boda. Tú dentro de mí removiéndome el agua de la sangre. Yo llorando en silencio mientras recordaba los escaparates encendidos de las tiendas cerradas. Tuyas son mis lágrimas de la niñez.
Tuyas son también las canciones aulladas en la noche en los parques cuando los niños dormían tras las crueles batallas campales en los toboganes que ya solo eran siniestros aparatos apocalípticos. Tuyo es mi sexo de perra encelada. Te veo a través de la ventana, blanca y hermosa, y follo contigo mirándote a los ojos mientras tú, mi amor todopoderoso, elevas el mar, le das el cuchillo al asesino o preparas una revuelta. Cómo no amarte, si iluminaste a las brujas y yo habría sido quemada en la hoguera tras la orgía. Es ese mi linaje. Hoy el fuego son las píldoras de colores, los informes médicos, los ingresos psiquiátricos. Yo solo quiero andar descalza y desnuda bajo tu luz, amor mío. Y nadar en el mar al lado del castillo cuando ya estás en lo alto. Pero vigilan y castigan a la lunática y yo respondo tomándote como esposa como tú me tomas y me penetras.

Siempre hemos caminado juntas, sellemos frente a la gente que amo un compromiso eterno con mis pies en la tierra que alumbras. Yo, que me bañé desnuda con tu destello en verano para ser aún más blanca, te ofrezco mi cuerpo lleno cicatrices que ya conoces. Hoy no empieza una historia de amor, hoy yo, que a nadie pertenezco, me declaro tu esposa aquí, en este bosque por el que un día volarán mis cenizas. Y bailaré sobre mi futura tumba, amada mía, para festejar una unión inevitable porque, cuando todo lo pierda, tú estarás allí acunándome, como siempre, a la niña insomne, herida y muerta de frío.

lunes, 2 de julio de 2018

Extrañeza

A Dionisio Cañas


no sentiste la extrañeza de
haber estado paseando incluso
riendo quizá mientras tu amor
boqueaba lejos resbalando
sobre unas sábanas usadas
con impresiones azules sobre
un colchón azul tal vez dijiste
algo ingenioso o viste algo
que llamó tu atención el corazón
de tu amada palpitaba tan
fuerte que se agarraba a los
bordes rojos de su camilla en
medio del pasillo lleno de
personas ciegas azules puede
que tomases algo fresco y
aplacara tu calor junto a tus perras
ella bebió carbón que teñirá sus
heces durante días mientras
hablaba a una enfermera calurosa
de la Luna en la ambulancia
con su lengua muerta y oscura
y hoy no sentiste la extrañeza

jueves, 28 de junio de 2018

Hoy

Hoy vas a morir tú
que no sabes de la palabra
muerte sabías del dolor
de mis ovarios y
te colocabas encima
para darme calor en
unas entrañas que a ti
te faltaban No entenderás
que ya no hay más beber
agua ni dormir en el sillón
blanco que el sueño que
llega es el último en un
territorio que no es el
tuyo bajó una luz absurda  

miércoles, 30 de mayo de 2018

Firma Feria del Libro de Madrid


Os espero este viernes 1 de junio en la caseta 195 de 20:00 a 21:30 con Niñas y La inutilidad de los miércoles porque no hay nada más hermoso que el feedback con lxs lectorxs. Si no podéis ir ese día, ellos seguirán allí toda la Feria en la maravillosa caseta de Huerga & Fierro, donde todo el mundo es bien acogido. Si nos vemos, pues nos besamos, nos abrazamos y charlamos. Que es lo bello de la Feria. Si no, abrazad a las Niñas y a los fantasmas de los miércoles cualquier otro día. Os beso de todas formas.

martes, 6 de marzo de 2018

Mi primera casa

Fuiste mi primera casa dos
niños a los que dejaron solos
un fin de semana muy largo
cocinábamos mal no sabíamos
nada más que la música y qué
más se necesita saber que la
música Yo sigo siendo una
niña salto en el colchón que
tengo tirado en el suelo pero
estoy tan triste que ya no
canto Tuvimos el gato más
hermoso y le amamos los dos
por igual solo tú le acompañaste
mientras moría yo tenía entonces
aún miedo a la muerte quizás por
la música o porque ambos éramos
niños que jugaban a las casitas
cada mueble nuevo era como
llegar a la cima de una montaña
Un día quise ser una madre para
volver a ser una niña y abandoné
nuestros juguetes la niña que ya
era y que soy se enfadó conmigo
lo sé ahora que ha empezado a
hablar y me castiga mirando
a la pared llena de sangre mientras
tiemblo Entonces oigo nuestra
música y sueño con cortarte el
pelo y recuerdo la mañana en que
tuve el presentimiento de que ibas a
morir quizás en ese momento agoté las
lágrimas por perder tus ojos pequeños 

lunes, 12 de febrero de 2018

Hormigas

A PAPÁ


En una hilera cada vez
más negra las hormigas
huyen presienten la lluvia
el miedo al agua las
conduce a los centros
comerciales a las peluquerías
a los cajeros automáticos
caminan sobre el surco que
marcaron otras hormigas antes
de que caiga la lluvia arrítmica
se refugian en un bar y beben
y vuelven a beber el líquido
estancando que no les roza
las manos Desde dentro ven
cómo cae la lluvia mientras
se prueban unos zapatos al
ritmo de la música no ven
a la niña empapada hasta
las vísceras ni al padre que
le seca el pelo contándole un
cuento las hormigas y me
quedo sin dedos todas las
que ríen en sillas de madera
calculando qué han pedido
sin ser eso lo que quieren
La lluvia habrá borrado los
caminos de memoria la
hilera cruzará los mismos
semáforos y el padre besará
a la niña invisible y mojada 

lunes, 5 de febrero de 2018

Hay un insecto

hay un insecto en la puerta del
supermercado se retuerce y
sus patas se mueven empujando
lo que no conoce el dolor el
color amarillo asoma entre su
cáscara bate las alas pegadas
a la mugre del gris de la acera
donde hablan donde arrastran
los carritos y compran cupones
soñando con la suerte bate las
alas que ya no merecen ese
nombre y roza el resto de un 
cigarillo al voltearse Cuánto
durará esta agonía tan pequeña
no sería egoísta quien lo pisara
y terminase con todo esto de una
puta vez La rueda de un carrito le
pasa por encima dos ancianas
hacía unas horas que no se veían
esperando en la consulta del médico
iban a recoger sus recetas