No creo en el arte, solo creo en la supervivencia. / I don´t believe in art, I just believe in survival.

miércoles, 27 de mayo de 2020

La laguna de los muertos


Aquí en la antártida me resisto
a la antartida mientras mis manos
vuelan para tocar la hierba del lugar
en el que jugaba a ser un niño perdido
Visto a la gente de blanco solo por tener
sangre por doler por parir árboles que
me asedian a través de la ventana La
antártida es un cubo lleno de sitios
que me asustan y me retienen como raíces
de comida guardada en un táper para no
saltar desnuda por el aire La sangre de la
antártida mancha las esquinas de las bragas
y esconde las cuchillas en la mesilla de
cartón verde Solo queda una bomba siempre
en números rojos que van matando las
tartas de chocolate bajas en calorías y tiran
ropa a la laguna donde las mujeres lavaban
la de los muertos mientras rezaban

martes, 14 de abril de 2020

Rompe la tormenta


Rompe la tormenta sobre los
muertos en la pista de hielo
sobre los jabalíes buscando
comida en las calles sobre
los enfermos que no saben
si están enfermos en sus
casas sobre los enfermos
que cuentan con barras
amarillas en el telediario
como buenas cifras rompe
la tormenta. Rompe la
tormenta sobre los niños
blancos que hacen repostería
sobre la hierba salvaje que
se apodera de los caminos
de los bancos sobre quienes
lloran a sus madres sobre
los que esperan detrás de
una línea para comprar
alimentos ricos en vitamina D
sobre los ancianos en las
videollamadas rompe la tormenta

viernes, 3 de abril de 2020

Yo que fui


Yo que fui pájaro y pez hoy
pelo plátanos que ya se están
poniendo marrones riego las
plantas a punto de morir estoy
a punto de convertirme en
asesina de flores y de suelos Yo
que fui araña en el olivo consumo
mi cuerpo cada vez más delgado
en el rincón de la lavadora estoy a
punto de convertirme en asesina
de yogures y productos cárnicos
Yo que fui saltamontes bailando
descalza en la tierra aplaudo desde
mi ventana y sueño con batas
verdes con caballos negros Yo
que fui pájaro y pez solo creo en el
tiempo de las canas en cómo se me
cae la piel sobre los huesos soy una
asesina en tiempo de muerte doble
culpable pájaro y pez agonizando en
las baldosas de la cocina vacía


martes, 24 de marzo de 2020

Haré y desharé


Haré y desharé la bufanda
roja cuando tus pies desnudos
no se apoyen en la mesa de
la antártida cuando el pasillo
mudo de risas de palabras de
música forme con mis tripas
un corazón Haré y desharé
los días que parezca uno el
que me faltas sentado

jueves, 12 de marzo de 2020

El tiempo es beber agua


En la antártida el tiempo es beber
agua mirar cómo las flores rojas
intentan escapar por la ventana
empujan el cristal huyendo de la
virgen que arde en el hielo un
pastillero donde se borra el domingo
El tiempo son las cápsulas desayuno
comida cena desayuno comida cena
y la hora del baño cuando otras
manos me lavan el pelo mal mi
cabeza de muñeca de niña que se
comió la galleta de Alicia la hora
del puré y del plátano y del sueño
sin sueños En la antártida el frío
llega de la soledad de la locura y
de su postre Se olvidan los nombres
Hace un siglo que no hay abrazos solo
agua y flores rojas que empujan el
cristal de la ventana y píldoras
desayuno comida cena desayuno
comida cena sin domingo solo agua

martes, 28 de enero de 2020

Miénteme


Miénteme Dime que te
enseñé el nombre de
todos los pájaros de todos
tos árboles que te mostré
en el cielo el orden de las
constelaciones Que te di
todos besos que necesitabas
todos los abrazos que nunca
te hice daño cuando peinaba
tu pelo rizado que no permití
que te doliera nada Miénteme
Dime que te llevé a todos los
países que siempre hice la
comida que más te gustaba
Miénteme Miénteme porque
ya es demasiado tarde y un
enorme monstruo alado me
grita dentro de los ojos todo
lo que no hice Miénteme
antes de que me devore pues
ese monstruo es la muerte hace
mucho frío en esta casa y
solo sé que te enseñé a hablar

martes, 21 de enero de 2020

Annemarie



Lleva ya un mes de andanzas por las librerías. No te lo pierdas. Te hará ver el lado más humano de esta viajera y escritora que rompió moldes a principios del siglo XX. Yo la amé, yo me hice una con ella. Que vuelva a viajar en tus manos.

jueves, 26 de septiembre de 2019

La mujer más hermosa del mundo


Amparo conduce ambulancias. Rubia, pelo corto. Voz ronca y de suburbio. Todavía es muy joven. Su cuerpo, muy pequeño. Aquel día fue conmigo en la parte de atrás del vehículo para acompañarme. A mí, a la suicida. Alegre me animaba y me dijo el vamos, mujer que tantas veces he escuchado. Pero algo hizo que no olvidara su nombre. Amparo y yo teníamos algo en común. Nos gustaba un mismo personaje de una serie que cuando podía morir se repetía Not today. Me hizo prometerle que la próxima vez que la muerte se acercase le dijese Not today. En ese momento, me pareció la mujer más hermosa del mundo. Aunque no lo era. Pienso muchas veces en ella. Y en tatuarme en la cicatriz que tengo en las venas esas dos palabras. Aún sigo subiéndome a ambulancias. No pierdo la esperanza de volver a ver a Amparo. La mujer más hermosa del mundo.

miércoles, 3 de julio de 2019

El vello de mi hijo


En la antártida hay tanto silencio que
puedo escuchar crecer el vello de mi
hijo en su bigote en sus piernas en
sus axilas Cada pelo me recuerda la
madre que fui huyendo de los parques
me hacían llorar los empujones de
las hormigas con trenzas y pasadores
y pienso que le robé algo el sol quizá
la arena pero hablamos tanto ese
idioma que era nuestro los largos
baños Ahora oigo crecer su vello
y pone una distancia entre nosotros
me mira desde arriba y dice luego
vengo me voy a acostar ya no tiene
miedo por las noches y viene a mi
cama y le toco el brazo suave Es acaso
ya un adulto que se esconde cuando
se viste porque se asusta de lo que
está pasando como yo que me quedo
en la antártida pues no sé qué me pasa

martes, 4 de junio de 2019

La antártida


La antártida es un suicidio el exilio del
monstruo hecho de pesadillas del que
la gente huye y golpea sin fuerzas su
cuenco de comida mientras anda sobre
el hielo descalzo Sangran sus costuras
salpican recuerdos de una piscina de un
anillo perdido en un avión de un edredón
rojo Lo hecho no se puede deshacer
Acuéstate acuéstate* Ya solo queda la
antártida con el cuello desgastado de
una anciana las manos asustadas de quien
no miente y arrastra los pies esquivando
a las hormigas Hace tanto frío que no es
posible parar de temblar nunca también
de miedo porque te arranquen el hijo y
quede la herida sus helados en la nevera
la cama entreabierta El aire congelado
te aprieta la garganta con sus dedos te
empuja contra la pared y te eleva carne
muerta que cae en la terraza La antártida
es un suicidio en el sigues con vida Lo hecho
no se puede deshacer Acuéstate acuéstate

*Macbeth

martes, 30 de abril de 2019

La hija que nunca tuve


Sigo los pasos de la hija que
nunca tuve por el hielo No
puedo verle la cara porque
no ha nacido Sé su nombre
La llamo bajito y ella me
escucha Le digo que estoy
loca que camino en verano
sobre el asfalto para quemarme
los pies y manchármelos de
negro Que miro al techo y
veo a seres de ceniza que están
muertos y me piden ayuda Que
necesito volver al vientre de
mi madre de vez en cuando
Que me dan miedo los árboles y
las fábricas maravillosas Le
pido perdón pero siento cómo
me está dando las gracias

miércoles, 13 de marzo de 2019

Restos


Los restos de comida en la mesa los
trozos de carne en la servilleta de
papel son la única vida en esta cárcel
color crema con una nevera pequeña
y una cama enorme Yo duermo para
encontrarme con la joven celta que
baila recién casada al borde del mar
con su vestido blanco y flores en el
pelo Ella habita en mi mente en uno
de sus pasillos Bajo las escaleras cojo
un vaso de madera bebo vino vivo la
vida de mi antepasada porque esta es
sin mar sin baile sin palabras y sin
detergente Aquí el pasillo da a un baño
gris con el lavabo repugnante que nadie
moja Soy la joven atrapada en un 
bloque de ladrillos con ventanas verdes 
no soy esposa nadie ata sus manos con 
mis manos y sonríe Estoy encarcelada 
en el tiempo de la madre Mi hijo come 
y deja restos de carne en la servilleta 
de papel sobre la mesa negra esa es 
toda la vida que hay y es carne muerta

jueves, 14 de febrero de 2019

Ya no

Nadie dijo no y mis manos siguen
buscando tus huesos desde el lago
helado imaginan el dedo que recorre el
camino óseo como si estuvieras durmiendo
mientras canto bajito me acerco tanto
a tu cuerpo que ya no es humano y
beso tierras lejanas lamo tu nervio
óptico para que veas como yo el verde
de las praderas Aquí hace frío y me 
invento que te follo como un animal
despojado de su piel colgada en tu
armario junto a mi falda de novia muerta
Nadie dijo no y yo sigo espiando a los
ancianos en la casa en la que manchamos
la sábana de chocolate y pintamos
un cuadro Hace frío amor. Nunca te 
dije amor Ni cuando no había muebles
ni en las áreas de descanso Ahora en 
el blanco espero sin prisa tu nuca para
acercar tanto a mí tus ojos que las 
lágrimas sean el mismo lago que me
lleve a la antártida y meta allí los pies
los días de niebla o de lluvia y ya no

jueves, 7 de febrero de 2019

Clavel de la antártida





No hay hormigas en la antártida. Más de 20.000 especies pueblan casi toda la superficie terrestre. Y ni una en la antártida. No toleran las condiciones adversas. Hace tanto frío. Está tan oscuro. La estrella frágil de hermosos colores, sola, lejos de los surcos marcados por las caminatas repetidas de los insectos obedientes, nada. Mueve sus tentáculos en busca del clavel que florece entre el hielo. Quiere comer junto a él en la mesa frente al lago. Que le hable de la democracia en Grecia y mirarle ya desde abajo. La estrella teme el día en que su clavel no vuelva silbando a la antártida. Que se convierta en hormiga y luche o muera en una silla. Que tenga que comprar el hielo. Que entre en un camino ya pisado durante siglos. Mi hermoso clavel que crece entre las montañas blancas.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Hoy me he levantando oliendo

Hoy me he levantado oliendo
a aceituna verde el sudor de
las pesadillas que no recuerdo
los sueños que me roban los
pongo en mi mano como granos
de trigo de colores y los trago
y los trago y me tragan y la
ducha colgada es el patíbulo
de la horca cuando estoy despierta

jueves, 15 de noviembre de 2018

Está tan oscuro

Está tan oscuro aquí en la antártida que no
se puede mirar la amapola tantos días a ciegas
andando sin hacer ruido para que no escuchen
el llanto y no se ve el azul de las venas
¿queda sangre o es solo los recuerdos de
alguien que habita el mundo de las hormigas?
La hembra abisal no camina se quedó sin
extremidades el día que se hizo de noche su
cuerpo es blando para soportar altas presiones
el recibo del gas, el olor a tabaco de la ropa
tendida, el amor a los cuchillos, el ruido de
las hormigas que corren horrorizadas por
el frío de la antártida La hembra estéril cierra
los ojos por no hacer uso de lo innecesario 

martes, 16 de octubre de 2018

Está tan oscuro II

Está tan oscuro en la antártida ¡MAMÁ! ven
a sacarme de la nieve en la que estoy enterrada
con mis peluches para que pueda abrazar a mi
hijo Él camina por el musgo con los pies descalzos
no le alcanza el hielo yo soy un pescado muerto
en lecho del supermercado no parpadeo y veo con
horror pasar hormigas ¡MAMÁ! llévame a nadar
al bosque sola para que nadie se asuste del monstruo
quiero cortar troncos con la rabia de quien abre un
yogur después de una pelea quiero sudar como quien
huye de la sombra del enemigo por calle en la
que alguien pasea un perro Está tan oscuro, mamá,
solo quiero tener hambre, mamá, enciende la luna
por lo menos que pueda ver dónde está la amapola
así podré ir a acariciarle el pelo y a mirarla a los ojos

lunes, 1 de octubre de 2018

Aquí en la antártida

Aquí en la antártida la niña es un fósil
de un árbol que se parte en trozos y ve
en sus anillos que vivió millones de años
necesita descansar del ruido de quien
mastica porque ya anduvo entre los
dinosaurios cuando en la antártida había
ríos Ahora coloca en la nevera siempre en
deshielo los purés naranjas que le preparan
Los turistas no pueden comer en la antártida
sus restos afectan el habitat descolocan los
tenedores o los cojines hablan alto tal vez
de las hormigas La niña-fósil teme caer
de unas manos que la amen hacerse añicos

lunes, 10 de septiembre de 2018

Me subo al olivo

Me subo al olivo sí me
subo al olivo descalza
siento la corteza y ya no
hay pateras concursos
televisivos máscaras
caseras antigás para los
niños que esperan
el bombardeo Me subo
al olivo las hormigas
pasan por encima de mis
dedos y no me reconocen
yo sé a quién amo las
muertes que se me harían
insoportables Me subo al
olivo sí me subo al olivo
no hay rentas mínimas ni
bonos sociales eléctricos
las pastillas caen de mis
bolsillos y se pierden entre
las hojas yo soy una hoja
pequeña de olivo solo tengo
sed y hambre solo quiero
sol y agua caeré en cualquier
momento y volverán a golpear
las cápsulas en todos los rincones

martes, 10 de julio de 2018

Reseña de La inutilidad de los miércoles en Viento sur


Para refrescar el verano que se nos viene encima como una losa, Viento sur saca un número bien cargado. Entre los múltiples e interesantes artículos de esta revista maravillosa, comprometida y sin ánimo de lucro, se cuelan seis poemas de La inutilidad de los miércoles en la sección "Voces miradas", todo un honor. Estos van encabezados por una máninifica reseña de Alberto García-Teresa (una garantía por su inteligencia saber mirar la poesía) que yo le agradecería en el alma si la tuviese, pero lo hago visceralmente. Y le mando un beso grande y os beso a todxs, como siempre. Aquí abajo tenéis reseña, a quien interese.